Archivos mensuales: Agosto 2009

“-¡Todas las teorías de la ciencia demuestran que semejante empresa es impracticable!
-¿Todas las teorías dicen eso? -respondió el profesor tomando un aire bonachón-. ¡Ah, qué teorías más feas! ¡Sí que van a darnos guerra esas pobres teorías!”

Verne, Jules. Viaje al centro de la Tierra. Madrid: Anaya, 2008, p. 44

“Desciende al cráter del Yocul del Sneffels
que la sombra del Scartaris llega a acariciar
antes de las calendas de Julio, viajero audaz,
y llegarás al centro de la Tierra,
Cosa que yo hice. Arne Saknussemm.”

Verne, Jules. Viaje al centro de la Tierra. Madrid: Anaya, 2008, p. 38.

“¿Es lo suficientemente bello? Sí, ¡es admirable! ¡Y qué encuadernación! ¿Se abre fácilmente? Sí, ya que queda abierto por cualquier página. Pero, ¿se cierra bien? Sí, ya que la cubierta y las hojas forman un todo bien unido sin separarse ni entreabrirse en ningún lugar. ¡Y este lomo que no tiene ni una sola grieta después de 700 años de existencia!”

Verne, Jules. Viaje al centro de la Tierra. Madrid: Anaya, 2008, p. 15.

“Era profesor en el Johanneum y daba clase de mineralogía, durante la que normalmente montaba en cólera una o dos veces. No es que le preocupase el tener alumnos asiduos a sus clases, ni el grado de atención que le prestasen, ni el éxito que pudieran obtener más adelante; estos detalles no le inquietaban en absoluto. Enseñaba subjetivamente, según una expresión de la filosofía alemana, para él mismo y no para los demás. Era un sabio egoísta, un pozo de ciencia cuya polea chirriaba cuando se quería sacar de él algún conocimiento [...] En Alemania hay profesores de este tipo.”

Verne, Jules. Viaje al centro de la Tierra. Madrid: Anaya, 2008, p. 10.