“Deberías saberlo: un señor y un soberano no detesta a nadie ni ve diferencia entre los pueblos, pero el odio es una potente palanca entre sus manos, más potente que las armas, porque sin el odio los brazos no tienen fuerza para levantar las armas.”
Waltari, M. Sinuhé el egipcio. Barcelona: Editorial G.P., 1968, p. 239