“Tronos y dominios -dijo crípticamente el Finlandés-. Sí, allá hay cosas. Fantasmas, voces. ¿Por qué no? En el mar había sirenas, todas esa historia, y nosotros teníamos un mar de silicón ¿entiendes? Claro, no era más que una alucinación hecha a la medida que todos estuvimos de acuerdo en tener: el ciberespacio; pero cualquiera que conecte ahora, tiene que saber que es un universo entero. Y cada año hay más cosas ahí dentro, es como sí…”
Gibson, W., Conde Cero. Barcelona: Minotauro, 1988, p. 182.