“Aquel era el tesoro de Flint que habíamos venido a buscar desde tan lejos y que ya había costado la vida a diecisiete tripulantes de la Hispaniola. ¿Cuántas no habría costado para amasarlo? ¿Cuánta sangre y cuánto dolor, cuántas buenas naves hundidas en el fondo del mar, cuántos hombres valientes caminando por la tabla con los ojos vendados, cuantos cañonazos, cuánta vergüenza y mentiras y crueldad?”
Stevenson, R.L. La isla del tesoro. Madrid: El País, 2004, p. 262.