Sensato

“El erudito del siglo XIII Ibn Jama’a, aunque recomendaba a los estudiantes que comprasen libros siempre que les fuera posible, consideraba más importante que los ‘llevaran en el corazón’ y no se limitaran a conservarlos en un estante.”

Manguel, Alberto. La biblioteca de noche. Madrid: Alianza, 2006, p.251.

Lee, usa…

“En el siglo XVII, Gottfired Wilhelm Leibnitz, el famoso matemático, filósofo y jurista alemán, afirmó que el valor de una biblioteca no dependía del número de volúmenes o las rarezas que atesoraba, sino de su contenido y del uso  que de éste hacían los lectores.”

Manguel, Alberto. La biblioteca de noche. Madrid: Alianza, 2006, p.134.

Control

“Bajo el techo de la biblioteca, los estudiosos compartían una ilusión de libertad, convencidos de que el reino de la lectura se encontraba a su completa disposición. De hecho, su elección estaba censurada de diversas maneras: por el estante (abierto o cerrado) en que se hallaba el libro, por la sección en la que había sido catalogado, por el concepto privilegiado de salas reservadas o colecciones especiales, por generaciones de bibliotecarios cuya ética y gustos habían dado forma a la colección…”

Manguel, Alberto. La biblioteca de noche. Madrid: Alianza, 2006, p. 55.

Perspectiva

“El secreto de todo buen bibliotecario consiste en no leer los libros que tiene a su cargo, exceptuando el título y el índice. ¡El que mete las narices en un libro está perdido! […] Nunca llegará a tener una perspectiva del conjunto.”

Manguel, Alberto. La biblioteca de noche. Madrid: Alianza, 2006 (citando a R. Musil, p. 334).